Como una matriuska el golpe alberga
otros golpes
y más golpes llegando al escozor
infinitesimal:
la lavadora no desagua, el teclado
no responde,
el cordón derecho del zapato
decidió desprenderse.
Una jauría devorando el núcleo son
los intermedios,
golpes rápidos en la entrada y
salida como un gancho.
Izquierda y derecha
directas a la víscera.
He llegado y me voy. Matarratas
bañado en caramelo.
Rápidos los tajos (el corazón de la
serpiente bombea
mientras la cabeza se precipita
rodando calle abajo).
Golpes intermedios mientras ignoro
estar en un ring
o que cada combate dura un solo
asalto.
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